Rutina de salud mental y equilibrio: mejores lugares para llorar

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Hay momentos donde simplemente necesitamos hacer una pausa y dejar lo que estamos haciendo; nos sentimos [email protected], [email protected], sin fuerza, sin saber qué hacer. Pero, es normal. ¡A [email protected] nos pasa! Por esto, queremos darte unos consejos, para que conozcas y utilices, de una rutina de salud mental; porque seamos sinceras, todas necesitamos en algún momento, un espacio para desahogarnos. 
 

Nos dejamos llevar de nuestro día a día, responsabilidades y rutina, ponemos a un lado realmente nuestras necesidades y lo que nuestro cuerpo nos pide a gritos. Llega un punto donde nos sentimos tan cargadas por no prestar atención a esas pequeñas alarmas y explotamos o simplemente, no damos más. 

 

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Ten en cuenta que para llevar una vida equilibrada, con tu trabajo, casa, ejercicio, amigos, pareja, familia, es necesario que organices muy bien tu tiempo y adoptes un estilo de vida saludable. Suena agobiante, lo se, pero vas a notar un cambio del cielo a la tierra con un horario diario. Empecemos por lo básico, es importante que sepas que para lograr cumplir con todas esas tareas y sentirte bien de adentro hacia afuera los psicólogos recomiendan:

Ejercicio 30 minutos diarios

Beber 2 litros de agua 

Comer 5 veces al día (mucha fruta y verdura)

No fumar, ni beber alcohol 

Dormir de 7 a 8 horas diarias

 

Estos 5 factores son el equilibrio para nuestro día y además, salud mental. Para dejar de sentirnos cansados, estresados, sin energía, tristes, entre otros; ya que todas estas actividades son para desintoxicarte, relajarte, evitar la ansiedad, aumentar hormonas que te van a hacer sentir bien contigo misma. Pero, a veces llegan sentimientos y emociones que no debemos reprimir, ni tampoco evitar, sino que al contrario, debemos aceptarlas, entenderlas y soltarlas; sentimientos de frustración, estrés, cansancio emocional y físico, son totalmente normales y hacen parte de nosotras para nuestro bienestar mental. Porque seamos sinceras, siempre llega el momento de llorar y sentir un poco más que otros días, y está bien. Está bien no sentirse bien, está bien no querer salir, no querer hacer más que ver películas, está bien y completamente saludable ser humano. Nuestro llanto merece su lugar y su momento, para poder liberarse de forma tranquila, en intimidad e introspección; los mejores lugares para que desahogues y saques todo lo que estás sintiendo, pero sobre todo, que te van a ayudar a analizar y aceptar tus emocione son:


Cine. Un lugar donde nadie puede verte, escucharte y está con su atención en otro factor totalmente ajeno a ti. Cada persona que va al cine se enfoca en sus propias cosas, es como si uno entrara en otro universo donde lo único que importa es esa pantalla grande, te sientes sola y tu alrededor tiende a desvanecerse. 


Frente a un espejo. Seamos sinceras, a algunas nos cuesta mucho enfrentarnos con nosotras mismas y aceptar nuestros sentimientos. El llorar frente a un espejo es sanador y al final sirve mucho para analizarte a ti y tus sentimientos, ya que tienes toda la imagen completa de ti, no solo estando bien, sino, estando en el borde. 


La ducha. Muchas veces se confunden esas lágrimas con el agua de la ducha, donde sentimos que no nos están saliendo las lágrimas, pero en realidad es como si nos estuviéramos duchando con ellas. Este espacio es más común de lo que pensamos, uno de los espacios más íntimos, pero que más nos ofrece seguridad, tranquilidad y donde nadie más te puede ver o escuchar.


Playa. Si vives cerca del mar, una caminata a la orilla cuando sientes que no puedes más y tus ojos ya no pueden contener las lágrimas. Perfecto para meditar con el sonido de las olas y recargarte de energía dejando que el agua toque tus pies descalzos. Es muy probable que te encuentres con otras personas, que seguramente estén haciendo lo mismo que tú, pero que realmente nunca vas a saber. El espacio perfecto para respirar aire, soltar todas esas lágrimas y sentimientos en tu pecho, para dejar que las olas del mar se las lleve. 


Iglesias. No necesitas ser creyente para entender que las Iglesias son santuarios conocidos por su espiritualidad, donde las personas van en su máxima vulnerabilidad a pedir a Dios por sus vidas, se arrodillan ante él y abren su corazón. Es un espacio donde te puedes sentir libre y tranquila de llorar y desahogar tus penas o alegrías, las personas que van allá no se van a centrar en ti si estás o no estás llorando, se centran en sus propias necesidades y sentimientos. 


Parque. A muchas personas les sirve salir a caminar completamente solos, en este caso, tomar la decisión de ir al parque más cercano para sentarte en el pasto, o en una banca y simplemente dejar salir todas esas emociones te va a ayudar a re conectarte contigo misma y con nuestra madre tierra. Viendo al cielo, los niños jugar, los árboles moverse con el viento, es el escenario que necesitábamos para poder meditar y analizar lo que nos está atormentando. 

 

No te de miedo llorar, desahogarte es algo completamente necesario y humano, nos ayuda a reflexionar, meditar, analizar, tomar mejores decisiones y sanar el alma. ¡Llora! Porque tienes la oportunidad de sentir, de vivir, de ser más humana. Cuéntanos en los comentarios cuál es tu lugar seguro para llorar. 

 

 

Portada: Aiony Haust
 

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